miércoles, 23 de noviembre de 2016

Acerca del amor

Es raro esto de ser humano
Quisiera a veces tener un manual de como vivir.
Es inevitable pensar en las debilidades de cada uno y la mía siempre fue el amor.
Si tuviese que compararme sería un mendigo en aquello. Buscando migajas y recolectando algunos pesos para seguir viviendo.
Siempre me he considerado un tipo solitario en ese aspecto. Me rodeo de amigos, conocidos, compañeros, simpatías, pero siempre solo.
Mi experimento de relación fue un fracaso, fue un suicidio romántico casi.
La verdad es que no aprendí nada, ni como acceder a las personas, ni como poder transparentar u oscurecer mi alma según se requiera.
En las últimas semanas me han hablado mucho de amor, pero sé tan poco.
No sé por qué me preguntan a mi, si no se nada, nada de nada.
Solo sé que se necesita y que no tengo.
Que no toca mi puerta, pero cada vez que escucho alguien cerca me asomo a mirar.
No sé de que se trata finalmente ese juego.
Solo sé que de esa música yo no sé bailar.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Juan el bautista

Estábamos todos en lo nuestro y sin embargo no sabíamos que tu vida se nos escapaba de entre los dedos.
Era tu vida la que se nos iba y no nos dábamos cuenta que también estábamos tan inexorablemente atados que con la tuya también se nos iba parte de la nuestra.
Recuerdo el mensaje de J. y luego su llamado. Luego llamé a JP. para confirmar y el corazón se me desgarró por completo.
La noche anterior había dejado inconclusa una conversación. Te iba a preguntar si habías estudiado. Últimamente era lo único que me preocupaba de mí y de todos. No envié el mensaje finalmente.
Recuerdo haber caminado con la mente en blanco hacia Maipú y desear que todo hubiese sido un malentendido y una broma.
Llegué y me encontré a dos murallas completamente destruidas. Dos murallas que eran indestructibles.
Ahí comprendí que tu relámpago ya había pasado por la tierra y ya era tiempo de aceptar vivir con un pedazo menos de alma.
No te lloré ese día. Ni tampoco el siguiente.
Te lloré en cambio el año entero luego de verte descender a tierra a sonido de mariachi y con aroma a licor frutal en el cemento ardiente de Santiago.
Te lloro aún a veces sin lágrimas, a veces caminando, a veces recordando.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Para eliSa de Ceethoven

Me siento más lejos de ti que nunca.
Recuerdo tu consejo, el cual nunca seguí. Como si supiera que de un momento a otro me cortarías con esa lámina de hielo.
Pensé en tu fecha de cumpleaños, la cual coincide con mi primera gran pena de mi vida. Pensé en regalarte algo. Luego pensé en que eso me enviaría ya directamente a un país distinto al tuyo. Todo eso aceptando que aun seguimos en el mismo, tu en la cordillera, yo en el mar.
Te cuento que el mar me tragó este fin de semana, convirtiéndome en piedra, viviendo cual pescador se marea con las sirenas. Me ahogué tantas y cuantas veces puede un hombre hacerlo sin dejar de vivir. Ahora me encuentro escupiendo el agua salada, mientras pienso solamente en la cima en la que estas, nevada, preciosa, inmaculada casi. Mi comportamiento perdido y taciturno es incomprensible y te ha elevado más allá del Olimpo y la ambrosía. Mientras yo con mi adoración sin sentido peleo con los titanes y vago en los infiernos de dante a pie. Ahora eres una diosa y yo un animal.

Quisiera tanto que leyeras esto y a la vez me da tanta vergüenza. Después de todo la mayor desnudez es la del alma.